viernes, 30 de septiembre de 2011
Brillante.
Busqué complicidad en las miradas, pero al no hallarla la busco con este texto.
Encima después le pregunté (disfrutando de señalar errores ajenos) si había sido un chiste o un fallido, y respondió reflexiva "fue... un fallido, porque es lo que realmente pienso".
Acaso fue un intento de que me sienta más cómodo en la Institución.
Y si los niños lo hubieran advertido se ponían al frente con un abogado y un buen juicio. Era como haber expuest la dama en el ajedrez y rogar para que el oponente no lo note.
Y Demian me responde entre otras cosas: dale duro a esos pendejos que no hay mas lugar para artistas
sábado, 11 de junio de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
Fetichismo
dando clases a estos chinos, tan poco comunistas en el buen sentido de la palabra, les mencioné que los grandes empresarios "a los que aparentemente les gusta la plata" habían hecho determinado negociado con algún gobierno de nuestra patria.
Una chica respondió "a todos nos gusta la plata, ¿a vos no?"
Y ahí paré la pelota, miré a toda la cancha, observé posiciones, pensé, di unos pasos mientras, y arremetí "imaginate que tenés un novio y para verlo viajás todos los días en colectivo. Bueno, ¿dirías que te gusta viajar en colectivo?".
Me sentí un poquito orgulloso de esa respuesta en vivo.
lunes, 2 de mayo de 2011
Ferretería
Y nuevamente el tono de lo siguiente es lo crucial. Una alumna que ya me ha conquistado, exclamó con tono de esposa hecha y derecha "no, Braulio, vos sos bueno, no te hagas el malo".
Y me era inevitable saber que sí, que tenía razón ella (a causa y consecuencia de mi enamoramiento), que cuando se trata de obligar a alguien soy de los que no son taaaaan rigurosos.
miércoles, 20 de abril de 2011
qué garrón sería
Por suerte no, nadie pregunta, nadie evidencia, pero ya el hecho de tener que decirlo sería un garrrrrrrrrrrrón.
se me ocurrió mientras me bañaba
Sin embargo en muchas otras palabras fobia significa miedo, mucho miedo, más miedo que el miedo.
Seguramente se podría buscar esto en un diccionario etimológico, pero me gusta tanto mi idea que quiero realidades junto a ella.
O sea que el odio proviene de un miedo, o por lo menos en el momento en que la etimología decidió este entrecruzamiento.
(Los filólogos antes en vez de estudiar eso se dedicaban a hacerlo: bueno, cambiemos este sustantivo con esta influencia del griego, qué les parece.)
¿Cada odiado es un temido? Ni a palos, pero para la palabra xenofobia me gusta pensarlo así. Y seguramente lo diga en alguna clase.
martes, 1 de febrero de 2011
Él
El escaso movimiento más bien consiste en salir a tomar tereré a la vereda. Y así fue que lo encontré. Allí estaba, claro, disfrutando de su total felicidad: él. Un hombre en la reposera, con un tereré en su mano, una tranquilidad sabia en su rostro, y una palmeta para matar moscas en su otra mano. Eso era todo. No necesitaba mucho más para pasar algunas horas sin ningún inconveniente. Había ganado la salida de la caverna.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Consulta médica
:_ Hola doctor, venía a ver si podía ayudarme a meterme en el orto todos estos souvenires... (y saca una bolsa llena).
Telón.
martes, 23 de noviembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
yahoo respuestas
A menudo buscando cosas en internet llego allí, por lo general de México. Sobre lo que nunca me pregunté por qué, hasta que hallé una posible respuesta: en los yahoo respuestas de Argentina hay más pelotudeces, bardeadas y cosas divertidas que en otros.
por ejemplo: acá.
lunes, 8 de noviembre de 2010
lunes, 1 de noviembre de 2010
A continuación, un cuento
De diferentes líneas, en diferentes avenidas, en diferentes calles... todas podían desaparecer, empezando por el significante.
Ya era demsiado.
Quejas de "los usuarios".
El gobierno para mantenerse en el poder necesita reponer las paradas desaparecidas. Al poco tiempo el gasto público es bastante elevado, todos los días lo mismo. Un ministro tiene una idea: conceder un deseo a quien esté rompiendo las paradas -ya no queda duda de que lo hace alguien intencionalmente. A cambio se le pedirá que no moleste más. El dinero "del deseo" será el que no se gastará en adquirir tantos nuevos carteles.
Anunciado el plan del gobierno, un papel amanece en una parada de colectivos diciendo que el dinero necesario para el deseo que esta persona tiene es superior a lo que se gastaría en un año de reponer todas las señales rotas cada uno de los días.
¿Qué se hace?
Plebiscito.
El pueblo decide que sí. De todos modos hay que hacerlo, es nesario, se pedirá un crédito, de algún modo se hará.
Pero... unos días antes de que se entregue el autor de los hechos -con toda la tensión y curiosidad de la gente en pleno auge- un gato extiende su pata delantera y el colectivo frena, y no hay cartel de parada, y el gato sube. Alguna gente lo ve, lo comenta, se acepta, comienza la anarquía de las paradas de colectivos.
Cada uno construye la parada donde le conviene. Cada uno con su arte, con sus materiales, con su tipo de letra, con sus herramientas. Al poco tiempo muchos colectiveros empiezan a frenar solo donde hay paradas lindas. Las más artesanales y de madera son las más exitosas, pero las hay de todos los tipos: súper enanas, con forma y función de tacho, de un rojo sangre intenso, con forma de globo de pensamiento de historietas.
Dado que el concepto de belleza es subjetivo cada colectivero tiene su propio recorrido. Algunos solo se detienen donde está el escudito de Boca, otros donde la altura del cartel les parece adecuada.
Advirtiendo esto, cada vecino más o menos averigua los gustos de los colectiveros que circulan de madrugada, y ya saben hasta dónde hay que caminar a qué hora. Esos saberes son los que los transforman en verdaderos vecinos. Y esos saberes son un bien preciado, y un orgullo de quienes los poseen.
Hasta que se les ocurre fabricar paradas desmontables, que cambian cuando pasa el colectivo, y así comienza una rotación constante de las paradas, sobre todo a las horas en que los colectivos son un bien escaso.
Lo último que podemos decir es que la ciudad es bastante desordenada. Ineficaz inclusive. Y -como si fuera poco- tiene las paradas más lindas del mundo.
jueves, 28 de octubre de 2010
El problema de la página en blanco
Algunos escritores hablan del problema de la hoja en blanco, es más, hay quienes citan esto como una gran idea. ¿Y el obrero? ¿Experimenta el mismo conflicto antes de comenzar su trabajo?"El problema de la máquina detenida..."
Escribí y dejate de pelotudear